Las gatas son muy buenas madres incluso cuando tienen la primera camada, sin embargo cuado la gata no se quiere ocupar de su camada puede ser por diferentes factores:
SALUD DE LA PROGENITORA:
Es posible que la gata este enferma o sienta que esta a punto de morir ya sea por complicaciones en su parto (algunas razas) entre esas están:
- BRAQUICEFALAS (CARA PLANA): Persa, exótico y British de pelo largo/corto.
- DISTOCIA (Parto difícil) – Oriental.
- BENGALI – Mayor mortalidad de gatitos
Una gata enferma se alejará de sus bebés para evitar que se contagien donde se evidencia un signo de PROTECCIÓN. Es muy cierto que la gata tiene la capacidad de atender a su camada, pero algunas gatas no saben como atender sus bebes, cómo alimentarlos o limpiarlos, por lo que optará por abandonarlos.
Respecto a esto tenemos una buena solución:
Tu mismo puedes mostrarle lo que debe hacer, acercando sus crías para que amamante o limpiándolos cerca de ella para que pueda observar cómo hacerlo. ¡Debes tener mucha paciencia!
EL ESTRÉS UN FACTOR PREDISPONENTE:
La gata sabe que dará a luz, por lo que es normal que antes del parto intente conseguir un espacio que le parezca ideal para cuidar a sus cachorros, alejado de cualquier cosa que pudiera hacerles daño. Los últimos días el felino estará un poco nervioso, y si comienzas a agobiarlo con caricias, mimos y atenciones que no quiere, o si tratas de cambiar el sitio que ha elegido como nido, es posible que sus niveles de estrés aumenten y decida no ocuparse de los bebés cuando nazcan.
RECUERDA LAS GATAS SON MUY BUENAS MADRES PERO CUANDO NO LO HACEN PUEDEN ESTAR ENFERMAS O BAJO MUCHO ESTRÉS.
CACHORROS DE PERRO:
Aunque no es frecuente, algunas perras pueden alejarse de sus cachorros o incluso lastimarlos tras el parto, esto se puede dar por cualquiera de los siguientes factores:
- Dolor o enfermedad: Cuando la hembra presenta mastitis, amamantar puede resultar muy doloroso. Por ello evita que los cachorros se acerquen y los rechaza al intentar alimentarse.
- Estrés por el entorno: Demasiadas visitas, manipulación de los cachorros o un espacio ruidoso pueden alterar a la madre. El estrés intenso puede llevarla a comportamientos defensivos o incluso agresivos.
- Experiencias previas o inseguridad: El trato que ha recibido antes, el lugar donde está criando o la falta de un espacio tranquilo pueden influir en que se muestre nerviosa o desconfiada.
- Instinto de selección natural: Si percibe que uno de los cachorros es muy débil, puede separarlo del resto como una forma de priorizar la supervivencia de los más fuertes.
¿QUE HACER EN ESTOS CASOS?
Proporciona inmediatamente un ambiente seguro y libre de estrés, vigila su salud de cerca y busca consejo veterinario. Para los cachorros en peligro, puede ser necesaria la crianza a mano por humanos. Si observas que tu perra rechaza o daña a sus cachorros, reduce inmediatamente los factores estresantes y aísla a la madre de interrupciones. Recurre al veterinario para descartar problemas de salud como mastitis o infección. Si la madre no puede cuidar de forma segura a sus cachorros, ofrece alimentación complementaria, considera la acogida respetuosa o la crianza a mano para asegurar la supervivencia de la camada.


